Yaiza Gorrín asegura que ahora que el nuevo gobierno municipal afirma que ya no encarga informes a la fundación CICOP, cuyos criterios fueron desacreditados por los funcionarios el Cabildo, se debe cambiar la composición del Consejo Municipal de Patrimonio Histórico para que sea un órgano formado por técnicos cualificados y de prestigio

Unidas Podemos cree que el Consejo reactivado en el pasado mandato se hizo a la medida del anterior gobierno de CC y PP, para que tuviera una mayoría afín, por lo que es preciso refundar este órgano asesor para que responda a los intereses generales de la preservación del patrimonio histórico

La concejala de Unidas Podemos, Yaiza Gorrín, reivindica que, tras décadas de abandono y destrucción del patrimonio histórico por los sucesivos gobiernos de CC, ha llegado el momento de que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife cuente con un órgano de asesoramiento en esta materia que de verdad sea independiente, cualificado, participativo y transparente, ya que la tarea que queda por delante para recuperar los conjuntos históricos de la ciudad resulta, nunca mejor dicho, monumental.

Gorrín afirmó que no puede repetirse lo sucedido en el pasado mandato, en que, ante la evidencia de que en el Plan General de Ordenación aprobado en 2013 cientos de inmuebles con potenciales valores de patrimonio histórico habían quedado sin protección, la solución cuando el Cabildo defendió que no se derribaran -como sucedió en el antiguo barrio de Miraflores- fue contratar a una entidad privada, la fundación privada CICOP, que hizo dudosos informes a la carta, todos favorables a las demoliciones, y con argumentos que el Servicio Administrativo de Patrimonio Histórico de Cabildo ha llegado a tachar de falsos.

En respuesta escrita a una pregunta de Unidas Podemos, el nuevo equipo de gobierno ha asegurado que la decisión sobre proteger esos inmuebles que piden los técnicos del Cabildo se ha derivado ahora el equipo al que en el pasado mandato el gobierno de CC-PP adjudicó la revisión de Plan General de Ordenación, procedimiento este que, para Gorrín, resulta insuficiente para resolver con garantías el problema generado por la injustificada desprotección de edificios históricos en toda la ciudad, con claros indicios de que el motivo fue la especulación urbanística más pura y dura.

Por ello, Unidas Podemos reclama que se dé un mayor papel al Consejo Municipal de Patrimonio Histórico, pero modificando en su reglamento la composición con la que fue creado en el pasado mandato, ya que el gobierno de CC-PP no quiso tener un órgano asesor independiente, sino asegurarse la afinidad de la mayoría de sus miembros, puesto que 7 de sus 13 componentes eran integrantes del propio gobierno municipal o cargos de confianza, y su presidencia (alcalde o alcaldesa o persona en quien delegue) encima ostenta el voto de calidad.

De ahí que Unidas Podemos reivindique que se reactive este Consejo pero con perfiles técnicos de prestigio e independientes y dando entrada también a las asociaciones culturales vinculadas a la defensa del patrimonio histórico de la ciudad, y que puedan asistir a sus sesiones representantes de los grupos políticos municipales.

Además, en línea con lo que ya en el pasado mandato Izquierda Unida defendió, Unidas Podemos propone que no solo quien presida ese órgano asesor pueda invitar a sus sesiones a aquellas personas que por razón de su competencia o relación con algún asunto a debatir se considere conveniente, como restringe el reglamento, sino que cualquier miembro pueda plantar tal invitación.

Asimismo, Unidas Podemos pide que el propio método de nombramiento de los miembros del Consejo sea transparente y democrático, de modo que gocen del apoyo cuanto menos mayoritario del pleno del Ayuntamiento, y que los grupos políticos, e incluso las organizaciones ciudadanas vinculadas al patrimonio histórico puedan proponer también candidatos que cumplan esos perfiles de cualificación técnica e independencia.