El Pleno municipal aprueba como institucional una moción promovida por Yaiza Gorrín por la que el Ayuntamiento tomará la iniciativa de la formación de profesionales de la mediación intercultural

El acuerdo recoge además la petición al Cabildo y al Servicio Canario de Empleo de que ofrezcan programas de formación en materias complementarias y necesarias para esta profesión

Yaiza Gorrín defiende este acuerdo plenario porque “favorecerá la integración, la convivencia social, pone en valor la diversidad y ayudará a la creación de empleo público y en el tercer sector”

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a iniciativa de Unidas Podemos (Izquierda Unida-Podemos-Equo) que se ha aprobado como moción institucional, formará a mediadores interculturales que favorezcan la convivencia entre la población local y, en especial, las personas migrantes que llegan al Archipiélago en pateras huyendo de la miseria y las guerras en países africanos.

El acuerdo, promovido por la concejala de Unidas Podemos Yaiza Gorrín, comprende también instar al Cabildo de Tenerife a poner en marcha programas de formación en materias complementarias y necesarias para el ejercicio de la mediación intercultural, así como requerir al Servicio Canario de Empleo que oferte actividades también con este fin.

Los agentes o mediadores culturales desarrollarían su labor en centros públicos de enseñanza, centros de acogida inmediata, centros de menores extranjeros no acompañados y el resto de recursos gestionados por las administraciones públicas.

Según subraya Yaiza Gorrín, “esta figura es especialmente relevante porque favorece la integración, la convivencia social, pone en valor la diversidad, y, además, porque fortalecer este colectivo de profesionales ayudaría a la creación de empleo público y en el tercer sector”.

En Canarias vive un porcentaje de población inmigrante de aproximadamente el 13%, según datos del ISTAC, porcentaje que en Santa Cruz de Tenerife es del 7%, según las   estadísticas de población del Ayuntamiento, publicadas este año. A estas cifras se añade la llegada a nuestras costas de personas que huyen de sus países por diversos motivos, las cuales pasan un tiempo conviviendo con la población residente (casi 10.000 personas migrantes han llegado a las Islas en precarias embarcaciones desde África los primeros ocho meses de este año).

Ante esta realidad, explica la concejala, “se hace más patente que Canarias se configura como un territorio puente intercontinental que une diferentes culturas y territorios, por lo que es necesario contar con la figura de las y los agentes o mediadores interculturales”.

Las funciones de esta profesión, señala la edil y se expone también en el acuerdo institucional, están concebidas para conseguir una convivencia pacífica en la comunidad, evitando o reduciendo aquellas situaciones que puedan generar conflicto o malestar entre sus miembros por causa de diferencias de origen, etnia, etc.; en definitiva, culturales.

Además, con esta mediación intercultural,  “se presta una labor de resolución de conflictos a través del diálogo y los acuerdos, traslada las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad y a su vez se realiza un trabajo de acompañamiento en trámites de diversa índole, lo que supone una aportación esencial para que las personas migrantes sean más autónomas mientras se sienten acompañadas, manteniendo a su vez la capacidad de desarrollar y expresar las ideas, opiniones y creencias propias, y se promueve la empatía y el respeto entre la ciudadanía”.