La portavoz adjunta del grupo, Yaiza Gorrín, se ha quejado en la Comisión de Control del Ayuntamiento de que las chicharreras y los chicharreras hayan tenido que pagar con sus impuestos la mala gestión de CC en el pasado mandato con el suministro eléctrico, ya que la no adjudicación de un nuevo contrato ha supuesto el pago de un recargo de 50.000 euros mensuales que, en cifras provisionales aportadas por el actual gobierno local, puede superar el medio millón de euros, aparte de los cientos de miles de euros que ahora se ahorran al año con la nueva adjudicación de este contrato.

«Es una falta de respeto a quienes con tanta dificultad pagan los impuestos, y además es un dinero que debió emplearse en mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía, pero lo hemos tenido que emplear en una penalización del Ministerio de Industria que irresponsablemente no evitó CC, a quien, tras décadas en el poder municipal, ya no parecía dolerle este malgasto con el dinero de todas y de todos», asevera la edil de Unidas Podemos.